Sirve a los demás


Bismillahi Rahmani Rahim

Para los creyentes primero es Allah. Allah y Su Profeta nos han mostrado el camino y cómo vivir en este mundo. La perfección que estamos buscando es convertirnos en siervos, convertirnos en siervos de nuestro Señor, vivir en una comunidad, vivir en un país, vivir en una nación en donde todos vivan de acuerdo al sohbet, vivan de acuerdo a la asociación, vivan con la idea de que estamos aquí como siervos para servir. Y es imposible servir a Allah y Su Profeta sin servir a los demás.

Así que, una vez que empiezas a servir a los demás, sí, puede que no tengas demasiado de acuerdo a cómo lo está viendo la gente mundana, pero eres el más adinerado, el más rico, porque ahora no hay nada en este mundo que pueda satisfacer al espíritu, solamente Allah. Lo que Allah te ha dado lo quieres compartir con el mundo entero. No quieres quedártelo para ti mismo.

No somos alguien que dice que seguimos un camino espiritual o religión que dice: ‘No, Allah es solamente para nosotros, no para los demás. La espiritualidad es sólo para nosotros, no para los demás. La religión es sólo para nosotros, no para los demás. Todas estas cosas buenas en dunya y Ajirat son sólo para nosotros, no para los demás. Porque nosotros somos especiales’. No somos de esos.

Nosotros decimos: ‘Queremos que tú tengas lo que nosotros tenemos. Y lo que tenemos, queremos que tú lo tengas mejor’.

-Sheykh Lokman Effendi Hz

Prepararnos para la muerte


Bismillahi Rahmani Rahim

Todo lo que estamos haciendo, cuando encontramos un Murshid, es prepararnos para la muerte.

Estamos llevando un turbante en la parte superior de nuestra cabeza, que es nuestra mortaja, para recordarnos a nosotros mismos la muerte. Estamos pisando nuestros deseos y nuestros egos, en preparación para la muerte. Ya que el ego no vive y no tiene poder una vez que llegamos a esa etapa en la tumba.

La muerte es el principio. No es el final. Es una puerta. Aquellos que toda su vida se están preparando para la muerte, que al igual que los turcos  dicen: “Cuando te vas a dormir, debes saber que la muerte está bajo tu almohada. Cuando te despiertes, debes saber que la muerte está de pie justo en frente a ti”, que están despertando y que están rezando con esa intención sincera, como si la oración fuese la última oración. Preparándose a sí mismos para la muerte, que cuando se van a dormir están dando su Shahadat diciendo: "Ya Rabbi, si es bueno para mí, toma mi vida. Si es bueno para mí, dame un día más para ser un siervo sincero".

Quien ama encontrarse con su Señor, el Señor ama encontrarse con él. Quien ama encontrarse con su Profeta, el Profeta ama encontrarse con él.

Vas a estar con la persona que amas. Pero aquellos que están ocupados todos los días sólo pensando en el dinero, dinero, dinero, dinero, dunya, dunya, deseos, anhelos, todo a excepción de Allah, ¿crees que en el momento en que la vida se les esté quitando van a pensar en Dios?

¿Piensas que quien está ocupado pensando las 24 horas en Dunya, en ese momento va a pensar en Dios?

No. Él va a pensar dunya. Él va a pensar: ‘Oh, mis míos, ¿quién va a cuidar de mí? Oh mi negocio, vas a perder un montón de dinero. Oh mi esposa. Oh mi marido. Oh mi poder. Oh mi aspecto. Oh esto. Oh eso...’, a excepción de Allah.


Si, en ese momento, la muerte va a ser muy, muy dolorosa para él… ¡porque no se preparó para la muerte!

-Sheykh Lokman Effendi Hz

Cómo saber si Allah perdona nuestras faltas


“¿Allah perdonará mis faltas incluso luego de ser un murid?”

Esa es una preocupación muy buena. Si la gente está preocupada por si Allah perdonará sus faltas o no, y esa preocupación los está motivando a correr para hacer algo bueno y ser cuidadosos con su Señor, eso en estos días es una Marifat (conocimiento). Eso en estos días es un Karamat (señal milagrosa). Ya que ahora estás siendo muy cuidadoso con tu Señor. Estás siendo muy cuidadoso con el Uno que tu amas. Porque todo ahora lo estás haciendo solamente para satisfacer a ese Uno. La misericordia de Allah y el perdón de Allah lo cubre todo.

Estás decepcionado. Sí, estamos decepcionados. ¿Qué harás ahora? Ahora, eso es muy bueno: te estás preocupando. Muy bien, te estás decepcionando (contigo mismo).

¿Huh? Ahora no somos aquellos. Ahora nos hemos movido de esa estación de decir: “Eh… lo hice, ¿y qué? Lo siento”, sólo diciendo “Lo siento”, y se supone que todo se retire. Ahora no somos esos. Ahora sabemos, nos sentimos realmente arrepentidos y nos sentimos realmente decepcionados. ¿Y ahora qué? ¿Qué vas a hacer?

Limpia tu desorden.

“Es muy difícil limpiarlo”.

Inténtalo.

“No puedo limpiarlo”.

Entonces corre para hacer algo bueno.

Haces algo incorrecto, corre para hacer algo bueno. Ahora no puedes quitar esas palabras que has dicho. No puedes quitarlas. Incluso diciendo: “Lo siento, desearía poder quitarlas”. No hace que todo sea bonito. Entonces corre para hacer algo bueno que lo cubra. La misericordia de Allah lo cubre todo. Pero, como creyentes, no deberíamos decirnos a nosotros mismos: “He hecho algo incorrecto, ¿y qué?, Allah es misericordioso, Él me va a perdonar”, ya que eso es exactamente de lo que Allah-swt- nos advierte, lo que Sheytán nos va a decir. En el Sagrado Qur’an, Allah-swt- dice que cuando hagas algo incorrecto Sheytán te dirá: “La misericordia de Allah es grande” y no te preocupes por eso.
No.

Preocúpate. Esa preocupación debe impulsarte, debe motivarte a hacer algo. Entonces, en ese momento, incluso si es un paso el que estás dando, Allah dará diez pasos. Ahora intentas equilibrar la situación. Somos débiles, por supuesto. Somos Ajis. Somos Najis. ¿Cómo podríamos no ser Najis? ¿No tenemos Najasat (impurezas) en nuestro interior? Sí. No importa quién eres, rey o barrendero. Concéntrate en eso, insha’Allah ar-Rahman. Piensa en eso. Las cosas comenzarán a funcionar para ti, y en ese entonces entenderás si Allah te ha perdonado o no.

Selam Aleykum.


-Hz Sheykh Lokman Effendi, califa de Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim Effendi (qs)

El discípulo de Jesús y el hombre del burro


Bismillahi Rahmani Rahim

Cuando Isa (Jesús -as-) fue llevado hacia el Paraíso, justo después de eso, algunos de sus seguidores intentaban enseñarle a la gente. Intentaban mostrarle a la gente lo que Jesús les había llevado a ellos, lo que él les había enseñado, y uno llegó a un pueblo y empezó a hablar sobre Jesús (as), y allí todos creían en esa religión. Ellos le dijeron: ‘Bueno, ¿por qué deberíamos creer de que sigues a Jesús (as)?’. Él dijo: ‘Yo lo hice’. Dijeron: ‘Tú lo hiciste, ¿pero cómo podemos creerte? Sabemos que Jesús resucitó a personas muertas. Si tú viviste con él, deberías ser lo suficientemente poderoso, aprendiendo ese secreto de él, para resucitar a la gente de la muerte. Entonces te creeremos’. Aquel empezó a pensar, diciendo: ‘Ya Rabbi, yo no soy Jesús, pero esta gente lo está pidiendo, me está cuestionando. Ellos tienen razón. Por lo tanto, Tú eres quien le ha dado el poder a Jesús (as) para hacer que los muertos vuelvan a la vida. Y por eso se lo Has dado, para que él les mostrara algunos milagros y ellos aprendieran. Ahora, esta gente está pidiendo lo mismo. Yo no soy Jesús, pero dependo de Ti. Si Tú quieres que esta gente encuentre el camino correcto, por favor haz algo. Me vuelvo a Ti’. Y les dijo: ‘Muy bien. ¿Ustedes creerán si ven a una persona muerta salir de su tumba? ¿Van a seguir lo que les digo? Les voy a enseñar lo que Jesús enseña, lo que he aprendido de él’. Ellos dijeron: ‘Por supuesto’. ‘En ese caso, todos vayamos al cementerio’. Entonces fueron al cementerio.

Mira la fe de ese hombre, eso es lo importante. Fe, su fe en Allah-swt-; su fe no es en Jesús (as). Su fe es en Allah. Nuestra fe es en Allah-swt-, no en el Profeta. Pero nuestra fe y todo lo demás es para nuestro Profeta que nos muestra cómo vivir y cómo creer, cómo adorar a nuestro Señor Allah-swt-. Entonces él llegaba al cementerio y decía: ‘Ya Rabbi, si quieres que esta gente crea y los consideras adecuados, entonces muéstrales algún milagro. Te pido resucitar algún muerto de la tumba’. Y porque él era creyente y confió en Allah, Allah resucitó a una persona de su tumba. Todos ellos miraron y creyeron. Dijeron: ‘Oohh, de ahora en más te seguiremos’.

Pero tomaremos esta parte de la historia para ustedes: cuando ese hombre se levantó de la tumba, gritaba mirando para todos lados, diciendo: ‘¡¿Dónde está mi burro?! ¡¿Dónde está mi burro?! ¡¿Dónde está mi burro?!’. Él buscaba su burro. El discípulo de Jesús lo miró y dijo: ‘Cuando le llegó el Ángel de la muerte, este hombre estaba ocupado con su burro. Él murió de esa manera y será levantado para el Día del Juicio buscando a su burro’. Busca a tu burro, dónde está tu burro, hacia dónde te está dirigiendo tu burro. Tu burro es tu ego. ¿Estás montando a tu burro o tu burro te está montando a ti? Si te está montando entonces no eres para nada mejor que ese hombre que se levantó de su tumba. Si estás montando a tu burro, asegúrate de aferrar la rienda en tu mano, y observa atentamente las dificultades del camino; tienes que observar, tienes que atravesar el Sirat. Entonces observa lo que estás haciendo.


-Hz Sheykh Abdul Kerim Effendi (qs)

Gente miskin


Bismillahi Rahmani Rahim

¡Los musulmanes se han vuelto gente miskin! Se han vuelto tan perezosos, especialmente las generaciones jóvenes, sentadas las 24 hs frente a esa caja de Sheytán, siendo engañados por ella.

“Recién termino de trabajar y ahora no tengo más nada que hacer. Bueno, todos los días estoy viendo televisión. Voy al cine, al menos una vez a la semana”.

¿Esto es Tariqat? ¿Esto es seguir a un Sheykh? Heh, muy bien. Piénsalo otra vez.

El 90% de la televisión de hoy en día te está dando solamente veneno. Te está dando algo que ni siquiera se te ha cruzado por la cabeza y te sientas frente al televisor y dices: “Sí, esto es bueno. Voy a hacerlo”. Así que tu modelo de conducta es la televisión. Tu guía es la televisión.

Decimos: ‘Levántate a medianoche. Allah está observando. En vez de quejarte haz sajdah’.

Pero Sheytán les dice: ‘Siéntate toda la noche. Mira televisión. Siéntate aquí y haz malayani’, hasta que quedas exhausto.

Ahora, cuando llegue el momento después de medianoche, cuando empiezan a llover las bendiciones y las rahmats, Sheytán dice: ‘¡No te levantes! ¡Ahora vete a dormir! Y cuando temprano a la mañana la rahmat esté lloviendo, duerme como un perezoso...’

‘¡No muevas tus ojos y no muevas tu cuerpo! ¡Siéntate frente a esa caja!’. Ya que cuando Sheytán dice eso es el momento en el que comienza un nuevo día y una nueva dirección. Y los ángeles están chequeando quién está preparado para Allah y quién está pidiendo que Allah esté complacido con él. Ellos están cambiando los libros y ángeles nuevos llegan tomando el turno del día y los que tuvieron el turno de noche están regresando para dar un reporte. No es como tu reporte.

Ellos están dando un reporte exacto a su Señor, diciendo: ‘Este siervo estuvo sentado frente a esa caja sheytánica...’

Allah-swt- dice: “Hmmm, entonces no estuvieron complacidos conmigo. Muy bien. Denles más problemas desde sí mismos”.

Islam es un estilo de vida. Islam te enseña cómo vivir. Sí, por eso es que ellos se alejan de las dergahs y tariqats diciendo: ‘No podemos hacer lo que quieren nuestros egos. Tenemos que hacer lo que quieren nuestros egos’.

Mirar televisión es sólo para sus egos. Tienen que saber que cuando corren en el camino de Allah, cuando corren para hacer feliz a Allah, Allah los va a hacer felices a ellos.

Si no haces feliz a Allah, nadie en este mundo podrá hacerte feliz. Nadie puede serte una garantía en este mundo. Si un día eres feliz, al día siguiente vas a estar en problemas. Nuestro deber es aferrarnos con firmeza al Islam, a las enseñanzas del bendito Profeta (asws), insha'Allah ar-Rahman.


-Hz Sheykh Abdul Kerim Effendi (qs)

Deja la pereza y el descanso


Bismillahi Rahmani Rahim

Deja ahora la pereza y el descanso. Corre en el camino de Allah para recuperar lo que has perdido. No te excuses a ti mismo diciendo: ‘Es difícil, es difícil’. Nada es difícil. Allah-swt- nos lo ha ordenado, así que no nos es muy difícil. Allah no es un tirano. El no dá a Sus siervos algo que no puedan sobrellevar.

Pero el siervo se te está volviendo débil, volviéndose perezoso. Se está volviendo débil porque él está perezoso y no se está moviendo hacia ese camino y lentamente pasa un día, otro día, el tercer día, y no se mueve.

Mira, incluso el automóvil cuando no se pone en marcha por un año, ese automóvil no va a funcionar. Pero todos los días te subes a él, giras la llave y automáticamente arranca, en el momento. Mantenlo allí (sin ponerlo en marcha) y no arrancará.

Por lo tanto, como somos perezosos con lo que Allah-swt- nos ha ordenado y estamos corriendo tras dunya, ese dunya está vaciando la energía que tenemos, que Allah-swt- nos ha dado, debido a que corremos por dunya por la causa de nuestro ego, no por la causa de Allah.

También tenemos que correr por dunya. Pero cuando corremos tras dunya por la causa de Allah obtenemos más energía. Si corremos tras dunya por la causa de nuestro ego, por nuestra propia ganancia egoísta, entonces vamos a perder. No vas a encontrar energía y antes de que te vuelvas a izquierda y derecha, vas a estar tan cansado que no vas a hacer el trabajo de dunya y no vas a hacer el trabajo de Ajirat.

Si un hombre no está haciendo el trabajo de dunya ni el trabajo de Ajirat, le es una maldición permanecer sobre dunya.

Al menos tienes que hacer uno. Y el que está haciendo el trabajo de Ajirat, también debe hacer el trabajo de dunya. Debe mantenerse a sí mismo, su cuerpo, su forma física, activos. Si no estás activo, entonces Sheytán de algún modo, en algún lado, va a engañarte.


-Hz Sheykh Abdul Kerim Effendi (qs)